El Trayecto

Aquel día en medio del cansancio de un día más de trabajo, en aquella noche serena de verano, bajo una brisa fría que acariciaba mi rostro, mis pensamientos me acompañaban , y al son de este agotamiento me decía: ¡Que rápido pasa el tiempo! Si mi mente iba a viajar nuevamente. Y bueno me tocaba aun cruzar el parque para llegar a casa. Mas quería engreírme en este trayecto, fue entonces que entre al KFC de la esquina, hice mi orden de un par de papas crujientes para llevar, un antojo súbito, una caricia en un querer complacerme, un desearme un poco más que ayer. Y ahí estaba yo con mi orden dando inicio así a una conversación conmigo misma, y claro con un poco de sabor y gusto para esta película, la mía propia, eso si no con palomitas de maíz, la originalidad caería esta vez en papitas fritas. El primer mordisco se hizo presente, una sonrisa por ese deleite y en ese placer empezó mi historia.
Había pasado un año y medio de ese suceso, y valga verdades aun no superaba aquel momento, el tiempo vivido había sido una eternidad, mas ahora; en esta retrospectiva me daba cuenta que durante esa triste estación conseguí algo grande; después de todo había madurado, adquirí experiencia y aprendí con dolor, sin embargo; estaba ahí el hecho, había un aprendizaje y por ende una cosecha. Pues, si tenía que empezar a reconocer que en un momento de esa eternidad había sucumbido al límite tal de estar frente a las puertas del averno y es que en la cumbre de ese ocaso, lo que buscaba era silenciar para siempre mi gran dolor, de pronto en medio de esa desesperación agonizante, en esa oscuridad del cuarto vi mi imagen frente al espejo, y me dije: ¡Que vas hacer!, ¡Reacciona, esto te está doliendo pero esa no es la solución!, abrí los ojos y contemple una figura lúgubre en una solemne decadencia propia, el llanto fue parte de una consumación de toda una noche infinita, más al día siguiente en mi había una fuerza increíble, ¡Si toque fondo!, y más allá de aquello ya no podía haber, ahora era mi momento decisión, y era simplemente seguir adelante. Ya no era una flor delicada de primavera, ahora era un roble de otoño, mas este roble era hermoso porque en ese vigor tenía más de una flor colorida que lo acompañaba en esas sus ramas.
Después de aquella evocación, y en el saborcito salado de mis papas fritas, me preguntaba que quería, y bueno lo tenía claro, siempre iba a estar presente ese gran querer, de la manera más pura y noble como el primer día, y en ese sentimiento mío, había una belleza subliminal, que cada día se exteriorizaba más en mi tez, como parte de un enamoramiento, solo que estaba vez estaba yo enamorándome de mi misma.

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Acerca de rociodl

Soy peruana, ingeniero industrial y economista. Soy ambientalista, protectora de los animales. Me gusta la jardineria, y me encanta bailar, la musica me inspira y emociona. Me gusta escribir, y en cada escritura dejar un mensaje, una enseñanza, una experiencia o simplemente contar un cuento especial. Soy buena amiga, leal a mis principios, y me gusta dar muchos abrazos, soy romantica y soñadora, pero tambien la puedo decir que la vida me ha enseñado a poner los pies en la tierra. Creo que hay personas buenas capaces de hacer sonreir al mas triste, de construir un arcoiris con algo muy simple, sincero pero a su vez grande.
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